Apreciables par de lectores sustraídos de los haberes de catón, espero les guste esta colaboración, correspondiente a la tercera semana de este adulto mes de septiembre, mes de la patria.
Mire usted amable lector, intentaré describir el imaginario colectivo de cara a la presentación del presupuesto de egresos de la federación, y su estrecha correlación con millones de mexicanos destinatarios de este presupuesto, visto desde la óptica de este escribidor a partir de nuestra triste realidad como país; en efecto, los principales noticieros y la prensa independiente del país ha dado cuenta de este acto republicano a que vengo haciendo referencia y han dejado claro que en ese documento presentado en la cámara de los diputados por el C. Rogelio Ramírez de la O Secretario de Hacienda y Crédito Público del gobierno de México, se plantea para el ejercicio fiscal 2024 el mayor endeudamiento de nuestra historia, superando a los populistas como Gustavo Diaz Ordaz, Luis Echeverria Álvarez, y José López Portillo y a los neo liberales (enemigos de la patria desde la visión del inquilino de palacio nacional) como Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto; así es, en efecto amables par de lectores, ningún presidente fue tan perverso, o tan hábil electoralmente como Andrés Manuel López Obrador, quien volvió a mentirnos a los mexicanos al asegurarnos durante 5 años que no había deuda nueva y que su gobierno no era como los anteriores vende patrias que habían endeudado al país.
Así que dicho lo anterior corresponde revisar: ¿si este enorme e histórico endeudamiento de 1.7 billones de pesos -solo para el ejercicio fiscal 2024-, le va a representar un descalabro o desgaste político al titular del ejecutivo federal o a su partido morena?; y la respuesta es que “ninguno”; si señor, ningún desgaste ni costo político habrá de sufrir el régimen y su cuarta transformación, y esto se debe a la habilidad o descaro de repartir millones de pesos vía programas electorales, mejor conocidos como dadivas del gobierno con los que pretenden retener la Presidencia de la República en la persona de Claudia Sheinbaum; esa nuestra realidad.

Como lo afirmó desde el inicio de esta colaboración, a propósito del mes de la patria sostengo la tesis o refrán que reza así: “primero son mis dientes que mis parientes”, –pensamiento popular muy arraigado en nuestra cultura individualista– o dicho de otra manera; “hágase la justicia en los bueyes de mi compadre” o más propiamente dicho “hagamos caravana con sombrero ajeno”; en efecto al ciudadano común poco o nada le interesa si este gobierno se endeuda con mucho o con poco; siempre y cuando sea él quien se beneficie de ese endeudamiento, porque lo que importa, lo que le interesa al ciudadano de a pie, es lo que a mí me llegue al bolsillo, de tal suerte que con esa maniobra económica electoral el régimen seudo socialista, yo lo calificaría de populista, pretende asegurar el triunfo electoral, con altas posibilidades de lograrlo, dado nuestra cultura, nuestra idiosincrasia y bajo nivel de pertenencia y solidaridad colectiva que tenemos con nuestra patria, con nuestro país ¡México!.
Ahora bien, no pasa desapercibido que al tener la mayoría de parlamentarios en la cámara baja, es evidente que el endeudamiento planteado será aprobado sin mayor tramite por la mayoría de los diputados de morena y sus aliados, sin que nada ni nadie pueda impedirlo y con ello sentar las bases para poder decirle a la población que este régimen ha volteado a ver a los pobres, aunque en ello se hipotequen como nunca las finanzas públicas nacionales; total, -pensaran los destinatarios de estos programas clientelares-, yo por lo pronto estiro la mano y de la deuda del país que se encarguen los del gobierno, finalmente no es mi asunto.
Lo grave de esto no es que se suban hasta en un 25% las pensiones no contributivas; lo verdaderamente preocupante es que muy poca gente tiene interés en la conducción ética y sana de las finanzas nacionales, así que como lo digo desde un inicio, “primero son mis dientes que mis parientes”, y bajo esa premisa este gobierno como muchos de los anteriores siguen endeudando al país con el único objeto de retener el poder público, consecuentemente seguiremos teniendo un país sin capacidad de maniobra financiera para la creación y atención de tantos y tan variados problemas que se presentan en nuestro cotidiano; necesidades como la creación de un sistema de salud pública digno, un sistema educativo competitivo, y una atención a nuestro grave problema de seguridad en la mayor parte del territorio nacional, inversión en generación de energías limpias -por ejemplo- que está demandando una oportunidad histórica con fecha de caducidad como lo es el nearshoring; que de manera coyuntural se presenta ante la necesidad de trasladar los procesos de fabricación y manufactura del bloque oriental al bloque occidental; en donde, de aplicarse una política de estado a favor de la creación de infraestructura pública, certeza y certidumbre energética, así como seguridad jurídica a la inversión extranjera, atraería a las grandes empresas que están explorando opciones para el traslado de sus procesos, por lo que con ello los capitales de inversión en plantas laborales generarían una inercia de crecimiento sin precedentes en nuestro país; sin embargo, al no tener una política energética de acuerdo a las necesidades de las grandes empresas, será un oportunidad perdida para nuestra nación.
Así pues; es claro como lo vengo señalado, que al ciudadano común, poco o nada le interesa este tema mientras reciba las dadivas de un régimen que esta haciendo todo para mantenerse en el poder a costa de lo que sea, incluso del endeudamiento que juro y prometió hasta la saciedad que nunca habría de hacerlo, pero como “el fin justifica los medios”, a la población le es poco mas que indiferente este tipo de temas, entonces que siga el endeudamiento y que: ¡viva México!.
Con afecto
Lic. Ángel Jesús Figueroa

